Hno. Harvey Rainwater
Podemos apreciar en la foto al Jóven Harvey
Rainwater (Javier Aguacero) poco tiempo
antes de salir para el Colegio Bíblico Bethany Bible College en
Santa Cruz, California. Muchos pensamientos estaban llenando su mente de
su futuro, y de lo que Dios tenía preparado para él. Podemos
decir que este jóven no era una persona que estaba muy agusto, al
estar en frente de los demás, pues era demasiado tímido,
y a la vez algo vergonzoso. De todas maneras, él tenía la
disposición necesaria, porque su único deseo era de agradar
a Dios, y prepararse para el ministerio en la Obra de Dios. Su madre Mildred
tuvo el acuerdo de llegar por él los fines de semana y llevarlo
a casa, para estar con ellos. Eran como sesenta millas del Colegio, hasta
la casa en Palo Alto, Ca. Con ese acuerdo, lo llevó y lo dejó
en el Dormitorio y cuarto que le correspondía, para el primer año
de sus estudios Teológicos.
Entonces, Harvey Rainwater (Javier Aguacero)
inició su preparación ministerial en las hermosas montañas
de los famosos árboles grandísimos y viejesímos Redwoods
de Scotts Valley, cerca de Santa Cruz, California en el Otoño de
1954. En más de una ocasión los estudiantes iban al Redwood
Bowl, o sea lugar designado para cultos especiales para los alumnos del
Colegio, y a la vez para Campamentos durante los veranos. La meditación
y comunión con el Señor en esos lugares, con la hermosa naturaleza
ayudó en prepararlo durante los tres años que estuvo en ese
lugar.
En varias ocasiones con diferentes Profesores,
cuando el poder del Espíritu Santo bajó sobre los alumnos
en la clase, solo pudieron levantar sus brazos en adoración y alabanza
en el espíritu pentecostal. En esos tiempos de los 50's todavía
las iglesias practicaban ese ambiente pentecostal. Los Profesores no seguían
la clase, hasta que el Espíritu Santo había terminado de
hacer la obra que El quería hacer. Cuando hubo silencio entre todos,
entonces, el Profesor seguió con su clase. Aveces, no hubo clase,
debido a que el poder del Espíritu Santo estaba muy fuerte, y el
Profesor no interrumpió lo que Dios quería hacer entre los
alumnos de la clase. ¡Bendito sea el Nombre del Señor! Esa
es la diferencia entre las iglesias tradicionales y las iglesias pentecostales
en todo el mundo. La guianza y dirección del Espíritu Santo
tiene una importancia muy grande en nuestras vidas, y es menester dar lugar
para que El haga su obra, cuando y donde quiere hacerla. Esta obediencia
al Espíritu Santo tendrá muy buenos resultados en la persona
quien la quiere practicar.
Al mismo tiempo, esos Profesores del Colegio
estaban enseñando a sus alumnos no solamente la materia teológica,
sino el gran valor en la práctica, que vale mucho. ¡Que grandes
enseñanzas estaban dejando a sus alumnos! ¿Verdad? Es muy
hermoso estar perceptible y sencible ante la voz del Espíritu Santo.
Además, estuvo activo en cultos en la
calle, bajo la dirección del Colegio en Santa Cruz. Hubo cantos,
testimonios, oración, mensaje, y llamado para Salvación al
final del servicio. Había personas que se acercaban, doblando sus
rodillas en un verdadero arrepentimiento, y que tuvieron una gloriosa experiencia
en conocer a Cristo como su único y suficiente Salvador personal.
¡Gloria a Dios!
Aparte de sus cursos Teológicos, tuvo
cursos de música, del piano y órgano, que le fueron muy útiles
en el ministerio. También participó
en el coro del Colegio, y cantaron en iglesias hasta muy lejos, cuando
dieron el famoso "Mesías" por Handel. Cuando lo cantaron, al entrar
el coro de "Aleluya" las congregaciones se ponín de pie, muchos
de ellos levantando sus brazos en alabanza y adoración a Cristo,
el Rey de la Gloria. ¡Aleluya! Al terminar ese gran Coro, que ha
tenido un impacto por todo el mundo, se cerraban las cortinas en la plataforma,
para que el énfasis fuera sobre el Espíritu Santo. Se dieron
lugar para que las congregaciónes pudieran seguir en el espíritu
con alabanza a Cristo. Los estudiantes que habían cantado, iban
muy apresurados al autobus que estaba esperando afuera, para regresar al
Colegio, que aveces tomaba varias horas para llegar nuevamente al Colegio.
Esas experiencias de cantar en el coro del Colegio, y participar en lo
espiritual con los demás estudiantes, fueron de gran valor espiritual,
así como emocional para su vida. El director del Coro, y a la vez
Profesor de Música, era el Hno. Forest Beiser.
En el edificio de los dormitorios y las oficinas
administrativas, por la entrada de la calle, había un cuarto con
un propósito muy especial. Ese cuarto estaba a plena vista al entrar,
y era designado exclusivamente para la oración. Allí era
donde algunos de los alumnos apreciaban el valor de la oración.
En las tardes o cualquier tiempo que tenían libre, decidieron dedicarlo
al Señor en una comunión íntima con Dios. El cuarto
nunca estaba lleno de personas buscando a Dios, sin embargo a veces ese
jóven Harvey (Javier) era la única persona que se presentara
a sombrar la puerta de ese lugar. Muchas horas en la oración se
elevó a solas con Dios, y a veces juntamente con algunos otros alumnos
que también apreciaban la oración. Hubo cantidad de veces,
que el enemigo Satanás trató de poner sueño, preocupación,
y otras cosas de estorbo para que no orara, sin embargo, fueron vencidos
en el glorioso Nombre de Jesucristo, y hubo victoria para interceder en
la oración, para la honra y la gloria de Cristo. A Cristo sea la
alabanza, pues él Señor ayudó, y El lo hizo.
También tuvo algunas experiencias sobrenaturales
en la oración, que nunca se pudo olvidar, que le dio a conocer la
presencia del Señor en una forma muy real. A la vez, fue muy palpable
la presencia de los ángeles que estaban a su lado. Las experiencias
sobrenaturales que tuvo con Dios, tuvieron un propósito en su vida,
porque mas adelante cuando estuviera en México, pasara por algunas
pruebas muy difíciles. Esas experiencias le ayudara a trifunar y
permanecer fiel a su llamado que Cristo había puesto sobre la vida
de Harvey (Javier).
El estuvo en muchas iglesias durante las actividades
del Colegio, pudo observar la actitud de muchos cristianos. Se dio cuenta
que había dos clases de cristianos: los que son espirituales, y
los que son carnales. En otras palabras, unos tenían una experiencia
muy superficial con Dios, y otros se esforzaban en buscar a Dios, y tener
Su bendición sobre sus vidas. Los cristianos que buscaban a Dios
en una entrega total de consagración, tenían una unción
especial del Espíritu Santo sobre sus vidas. Al ver esas personas
participar en la iglesia, el Espíritu Santo manifestó su
poder en el culto. La iglesia recibía exhortación, edificación,
y consolación. En otras palabras, el pueblo de Dios fue fortalecido
en el Señor para seguir adelante en las luchas diarias. Esa era
una lección muy importante para ese jóven Harvey (Javier).
La cosa importante no era en tener un mensaje
muy flamante, o saber cantar como si tuviera fama mundial, sino que, si
el poder del Espíritu Santo estaba sobre su vida, entonces habría
resultados por toda la eternidad. Qué mas necesitara, que la bendición
del cielo, esa era suficiente.
Fue entonces, que el jóven Harvey Rainwater
(Javier Aguacero) decidió entregarse completamente en las manos
de Cristo Jesús, para tener Su bendición especial sobre su
vida. ¿Cómo pudiera conformarse con menos? En ninguna manera,
era su respuesta.
Después de los tres años de preparación
Teológica, llegó el momento tan felíz, que todo estudiante
espera, el de recibir su Diploma de Graduación. No solamente de
estudiar, sino que pasara todos los cursos con éxito, esa es la
meta de todos.
En su Graduación no solo recibió
su Diploma, sino tuvo el honor y privilegio de tocar el órgano en
la ceremonia de ese momento tan dichoso de su Graduación. Aquí
en la foto podemos apreciar a Harvey Rainwater (Javier Aguacero) tocando
el órgano en su Graduación. Lo vemos sentado en el órgano,
con su toga y gorra especial de graduante.
Después de la Graduación del Colegio
Bíblico, viajó con un Cuarteto de Varones que llevaban el
nombre de" "Los Mensajeros Del Rey" (The King's Mensengers Quartet). Estuvieron
en cien iglesias durante tres meses, y viajaron en veinticuatro Estados
de Los Estados Unidos. Fue una experiencia muy hermosa en visitar tantas
iglesias, y participar en los servicios. Llevaban un control muy exacto,
y casi nunca perdieron una sita donde estaban programados a estar. Cada
uno tuvo el privilegio de llevar el mensaje de la predicacción en
esos cultos. Varios pastores hicieron una oferta a Harvey (Javier) de volver
a quedarse en el cuerpo ministerial de su iglesia, y eran iglesias de numerosa
congregacion, con programas de Televisión y de radio. La respuesta
era la misma, muchas gracias, pero no. El sentía que Dios quería
otra cosa de él, y mas adelante Dios lo indicara lo que era.
Al final, terminó el horario de servicios,
y los cinco varones se separaron a llegar a sus casas. Todo fue de grande
bendición y experiencia en el ministerio. Estuvo en casa por varios
meses dedicando mucho tiempo a la oración, y estar presente en los
cultos de su iglesia. Se acostumbraba de ir muy seguido con otro jóven
Tommy Walker, a servicios donde Dios se manifestaba su presencia de una
forma muy real. En una ocasión fueron a otra ciudad donde había
una gran campaña, y allí anunciaron una serie de servicios
que iban a tener en Phoenix, Arizona en el mes de Febrero 1958. Se nombró
esa reunión "La Asamblea Solemne Internacional de Ayuno y Oración,
auspiciada por Miracle Revival Fellowship (Compañerismo de Milagros
y Avivamiento) por el Evang. A.A.Allen de Dallas, Texas.
Le parecía al jóven Harvey (Javier)
que tenía que estar presente, en Phoenix, Arizona. En esas fechas,
una tía de él estaba en Phoenix también, y sería
muy fácil llegar con ella, y estar cerca de donde se llevarían
acabo los servicios.
Apenas había comprado un carro Chevrolet
1952, y estaba enseñándose a manejar, cuando llegó
la hora de salida. Sin tener mucha experiencia en manejar, subió
sus cosas al carro, se despidió de su madre Mildred and su padre
Roy, encomendó su vida en las manos del Señor, y sin saber
cuando iba a ver a sus padres de nuevo, salió de viaje rumbo a Phoenix,
Arizona.
Llegó sin problema hasta la casa de su
tía, quien lo recibió con mucho gusto, cuando sabía
que venía a La Asamblea Solemne Internacional de Ayuno y Oración.
Ella también tenía planes de estar presente en los cultos.
Desde el primer servicio Dios dejó sentir
la bendición del Espíritu Santo en una forma muy especial.
En los tiempos de llamamiento en el altar, Harvey (Javier) estuvo hasta
que se apagaron las luces. El no quería perder nisiquiera un solo
momento en la presencia de Dios. Durante un servicio, un hermano que era
ranchero "Urbane Leiendecker" de Palominas, Arizona, ofreció como
regalo su rancho, para la preparación de Obreros, quienes irían
por todo el mundo. Al estar preparados, llevarían el mensaje del
Evangelio Completo con el poder y la manifestación del Espíritu
Santo; confirmando la Palabra predicada con Señales, Milagros, y
Maravillas hechas en el Nombre del Señor Jesucristo.
Antes que terminaran los servicios especiales,
Hno. Harvey (Javier) sintió seguro en su corazón que tenía
que ir a ese lugar para ayudar en la construcción de los edificios.
Al platicarlo a su tía Rainwater, ella le consejó que sería
muy bueno hacer. El ya había sentido ir, pero con esa confirmación,
sientió que era la voluntad de Dios. Muy temprano el dia siguiente,
salió rumbo a MIRACLE VALLEY (El Valle de los Milagros). Se encontraba
a solo tres millas de la frontera con México y Arizona, entre Palominas
y Sierra Vista, Arizona.
Al llegar al rancho que era de Urbane Leiendecker,
solo una familia había llegado, un Pastor de Nuevo Mexico, quien
era alvañil y venía a colaborar en la construcción
de Miracle Valley. Entre pocos dias varias personas llegaron, y el trabajo
de la construcción empesó, que mas tarde sería la
Escuela Bíblica. No hubo salarios o dinero ofrecido, solo una camita
de campamento, y los alimentos, que preparaba la Hna. Wooten, esposa del
Pastor alvañil. Hubo un ambiente muy hermoso entre los hermanos
que trabajaron en la construcción. para enviar Obreros a la mies
ya muy madura, lista para ser cosechada.
Un dia mientras el Hno. Harvey (Javier) estaba
trabajando en la construcción, se sintió muy mareado y la
cabeza muy bolada. El estaba batiendo mezca y llevando bloques a tres alvañiles.
Esto sucedió en el mes de Mayo de 1958. De repente sintió
demasiado malo, se puso muy grave y se demayó allí. Lo llevaron
a la casa en donde estaban hospedados. Todos empezaron a orar fervientemente
por él. Pasó algún tiempo, cuando el Hno. Harvey (Javier)
y abrió sus ojos, supo que Dios lo había levantado de la
muerte. Después, él mismo contó que se había
ido muy lejos, y sentía que iba por un camino muy largo, cuando
de un momento a otro, un poder lo paró, y empezó a regresar.
En su espíritu sentía como que escuchaba voces muy lejos,
y poco a poco que iba acercando a esas voces, se dio cuenta que alguien
estaba orando. Cuando abrió sus ojos, se dio cuenta que eran las
oraciones de los hermanos que habían sido escuchadas por el Señor,
y lo regresó a la vida.
Muchas personas se dudan de los milagros que
he contado en mi Fondo Histórico, sin embargo, están juzgando
sin tener ninguna evidencia como personas que estuvieron presentes, porque
realmente, no les interesan saber nada de la verdad, solo promover su agenda
en contra de los Verdaderos Siervos de Dios que han tenido experiencias
poderosas con Dios,
y andan con esas agendas.
Mientras que estaban trabajando en la construcción
en Miracle Valley, el Hno. Wooten, fue el Pastor local, y predicaba en
los servicios. Su espiritualidad y entusiasmo eran muy marcados. Ningún
servicio era solo otro servicio, sino cada servicio era algo especial para
que Dios obrara de una manera distinta, y así sucedía. Después
de uno de esos servicios con el poder de Dios en manifestación,
el Hno. Harvey (Javier) recibió un llamado muy especial de parte
de Dios. Podemos decir sin lugar de equivocarnos que esa experiencia era
completamente Sobrenatural. Dios lo llamó a trabajar a México
en Su Obra Misionera. Después de esa experiencia con Dios, ya no
pudo sentir muy agusto, porque ya sabía que, tenía que salir
para México.
Hno.
Javier Águacero aquí
El Hno. Harvey (Javier) era músico y le
gustaba tocar para los servicios cuando lo invitara. Cuando empezaron las
clases de la Escuela Biblica en Miracle Valley, querían que él
fuera el maestro de Música. Siendo que insistieron mucho, Hno. Harvey
aceptó. Fue Maestro en esa capacidad por solo el primer año,
porque ya había recibido su llamado de Dios. Ya sabía que
tenía que ir a México, aunque no hablaba Español.
Y hasta la fecha no ha estudiado Español.
Aquí podemos apreciar el Hno. Harvey (Javier)
tocando el piano en la casa del Hno. Urbane Leiendecker en el año
1958, para uno de los servicios. Hasta esta fecha presente, el Hno. Harvey
ha tenido correspondencia con el Hno. Urbane Leiendecker, quien está
orando en intercesión por este ministerio en el INTERNET. Sin una
sola duda, para el Hno. Harvey (Javier), Hno. Urbane Leiendecker es un
gran siervo de Dios, y que tendrá un galardón muy grande
en el Cielo.
Cabe decir aquí que el Hno. Harvey (Javier) nunca se olvidó que uno de sus Profesores de Misiones enfatizó constantemente que era imperativo, sin duda, que un misionero que no tenía lllamado de Dios, no pudiera permanecer en el campo misionero. Para Hno. Harvey (Javier) al recibir el llamado sobrenatural de parte de Dios, esa era la confirmación que Dios lo respaldara en aquél lugar. Era necesario esperar ese llamado, hasta recibirlo, para entonces tener el permiso y el apoyo de Dios para ir. En la vida del Hno. Harvey (Javier) Dios lo hizo. Podemos decir, que Cristo lo llamó a México, ha confirmado su ministerio, y abundan las personas que han sido salvos, y que ahora están en la gloriosa obra de Dios, que fue por medio de su ministerio. Alabe a Cristo, porque El es quien lo ha hecho. ¡Cristo lo hizo, alabele!
Los principios poderosos por el Espíritu Santo temprano en su
vidale ayudó al Hno. Javier Aguacero para seguir adelante con valor
para enfentarse con situaciones que otros facilmente lo hubieran entregado
a la derrota. El no se olvida del Padre de su Madre Mildred, que siempre
tenía la creencia que la gente que la juzgan por ellos mismos, no
son dignos de su atención en cosa alguna. No prestamos atención
en gente con horizontes tan bajos que es el lodo de la calle, sino poner
la mirada en Cristo nuestro Gran Dios y Salvador, y nuestra vocación
que El mismo nos ha dado. Todo se aclarará ante Cristo en el Tribunal
de Cristo, y tendrá resultados muy sorprendentes para muchas personas,
porque la Verdad siempre triunfará. A Cristo sea toda la Honra,
la Gloria, la Magnificiencia, el Poder, la Bendición, la Sabiduría,
la Fortaleza, la Excelencia, y quiero Ensalzarlo, Exaltarlo, Levantarlo
en Alto, para que todos lo pueden ver en su Majestad, Sublime y Todopoderoso,
para adorarlo.