Hubo algunas manifestaciones sobrenaturales de parte del Señor,
y una de ellas fue de la siguiente manera. Una noche cuando el Hno. Javier
estaba orando en el poder del Espíritu Santo, la hna. Marruca de
Montgomery y algunas otras personas entraron al cuarto, sin que el Hno.
Javier supiera, porque él estaba completamente entregado a la oración.
El estaba perdido en el espíritu de la intercesión, orando
en lenguas. El Espíritu Santo estaba muy fuerte, y el grupito era
como unas siete personas. Todos empezaron a orar, y de repente todos los
siete recibieron el glorioso bautismo en el Espíritu Santo, sin
que alguien explicara cosa alguna a ellos. Esta fue una confirmación
al Hno. Javier Aguacero que Dios estaba con él. El Espíritu
Santo obr con demostración y poder. El Hno. Javier no lo hizo, fue
Cristo quien lo hizo, y a El sea la honra y la gloria. ¡Alabe a Cristo,
porque El lo hizo, Aleluya!
Cabe decir, que cuando el Hno. Javier salió de Miracle Valley
(El Valle de los Milagros) enviado por el Señor, solo contaba con
una promesa de $5.00 Dls. mensuales de sostén para sus necesidades.
Dios suplió para sus necesidades, y no le faltó nada.
Poco a poco Dios le dió a conocer Español, y empezó
a predicar, y Dios confirmó su Palabra Santa como lo prometió.
Hubo almas que se entregaron a Cristo, en diferentes pueblos. No era solamente
en el pueblito de Güirocoba, sino en El Cajón del Sabino, Los
Muertos, Jerocoa, y otros pueblos también.
Aquí vemos al Hno. Javier Aguacero con su accordeón que
había sido un regalo de Miracle Valley. En todos los servicios él
lo tocaba y cantaba para la honra y la gloria de Cristo. El Señor
proveyó para comprar una camioneta con camper y en esa camioneta
iba llevando la bendita y santa palabra de Dios. Por supuesto, no se entregaron
miles de almas al mensajes del Hno. Javier Aguacero, sino unos pocos en
un rancho, y otros pocos en otro. En cada servicio había mucha música,
porque la música era una parte muy importante en el ministerio del
Hno. Javier Aguacero. Después del mensaje, había tiempo para
orar y ministrar a las necesidades de la gente. Dios obraba en Salvación,
Sanidad, el Bautismo en el Espíritu Santo, y algo especial de parte
de Dios para cada uno, porque Dios no hace acepción de personas.
Testimonios muy hermosos llenaban los servicios de lo que Dios hacía.
El Hno. Javier no lo hizo, Cristo lo hizo, a El sea toda la honra y la
gloria. ¡Aleluya!
Oyó de un hermano en Minatitlan, Veracruz que Dios estaba usando en los Dones del Espíritu Santo, y el Señor puso los medios para que el Hno. Javier fuera a una convención allá. Se preparó para llegar hasta el pueblo de Zocotla, Veracruz ,
.
LLEGANDO
A ZOCÓTLA, VERACRUZ
AQUÍ
ES ZOCÓTLA VERACRUZ
Aquí se aprecia la llegada de algunos a Zocotla, Veracruz. Ah, pero después de haber comido muy agusto, era tiempo para el servicio de la tarde. Era muy largo el viaje, pero cuando empezó el primer canto, y la bendición de lo alto bajó sobre esos hermanos de la sierra, cerca de Orizaba, Veracruz, era algo que valía la pena llegar. Ese servicio y los demás fueron de gran estímulo para el Hno. Javier. Dios manfiestó su presencia de una manera muy hermosa. La mayoría de los servicios estaba en Español, sin embargo, algunos querían alabar a Dios en su dialecto. Los consejos del siervo de Dios, y los mensajes en profecía para la edificación del pueblo de Dios, dado bajo la unción del Espíritu Santo, hizo un impacto indeleble en el corazón del Hno. Javier. Después de esa Convención, tuvo un acuerdo con el Hno. Miguel Flores Palomino para enviar algunos obreros a la obra en Sonora. Después que llegó el Hno. Javier a Sonora, entre varias semanas llegaron dos matrimonios para ayudar en la obra en Sonora.
Al llegar a Sonora, Hno. Javier formó planes para la obra en Alamos. Rentó una casa, y empezó a tener cultos allí. El Señor obró y almas fueron salvas. Invitaron a los hermanos de los ranchitos que llegaran para una Convención en Alamos, e hicieron planes para asistir. La primera Convención fue por tres dias. Hubo alimentos y hospedaje para todos. El Hno. Javier dedicó tiempo para estar asolas con el Señor en la oración para que la presencia de Dios estuviera en los servicios. El horario era de tres servicios al dia. El Señor obró tan hermosamente y hubo salvos, bautismos en el Espíritu Santo, y los hermanos fueron edificados en la fe. Cuando llegaron los matrimonios de Veracruz, uno de ellos quedó en la obra en Alamos.
CRUZANDO
LA PRESA EN LANCHA
POR
MONTES Y COLLADOS
Una vez fue en un largo viaje con unos hermanos Gaxiola, de La Palma,
Sonora hasta un pueblito Mira Sol, casi entre Chihuahua y Sonora, caminando
a pie hasta llegar. Salieron desde El Cajón del Sabino muy temprano
de mañana para llegar hasta el pueblito, y hacer los preparativos
para un culto de la Palabra de Dios. La gente de ese pueblito hacía
pilnoncillo de caña con una molina de piedra que daba vuelta, como
hicieron en los tiempos Bíblicos en la era de Samsón.
Aveces, en el camino se escuchaba el rujir de animales feroces. La
confianza estaba en el ángel del Señor que iba con ellos.
Dios siempre cuida a sus siervos, y no hay que temer. ¡Bendito sea
el Nombre de Cristo Jesús!
No se puede decir que cada vez hubía resultados en Salvación
de personas arrodilladas ante el Señor. Aveces, no hubo salvos,
pero la satisfacción era que esas almas fueran evangelizadas. En
el Juicio Final cada uno tuviera que responder ante Dios por lo que habían
escuchado de la Palabra de Dios. La Biblia dice: "Benditos son los pies
de los que llevan buenas nuevas.' Al estar ante el Tribunal de Cristo en
aquél dia, podremos decir que valía la pena, el sufrimiento,
y los escarnios para seguir fiel en la obra del Señor. No hay que
temer los ríos, cruzar los cerros, el calor del sol, el cansancio
del cuerpo, el peligro de animales feroces del campo, en verdad es un privilegio
llevar la semilla de la bendita Palabra de Dios al que no la conoce.
En un sin número de ocasiones su camioneta se quedó atasqado
en los arenales de los arroyos, o los lodales de los caminos, y solo con
bastante esfuerzo se libró de esas circunstancias. No sería
necesario mencionar de los polvaderones de esos caminos de terrazería,
que lo dejaba a uno completamente tapado de tierra, que solo un baño
lo quita, ¿verdad?
Es importante mencionar que para un siervo de Dios, el único
aliento que le impulsa a seguir adelante, es la misma obra de Dios. No
es ninguna otra cosa, sino ver la obra que Dios hace en los corazones de
las personas al recibir el ministerio de uno. A Cristo sea la gloria, porque
El es quien hace la Obra, y el siervo de Dios solo colabora con El.
UNA
CAMPAÑA QUE TUVE EN JEROCOBA, SONORA
Durante esos años de Ministerio de los 1960's en Sonora, hubo varias manifestaciones sobrenaturales de parte de Dios, que merecen ser mencionadas. A Cristo sea toda la honra, y la gloria, porque El lo hizo. No fue algo que hizo el Hno. Javier Aguacero. Debe dar la gloria a quien la merece, y es Cristo.
LA
FAMILIA APODACA, EL CAJÓN DEL SABINO,
Munipio
de Alamos, Sonora
Otra entre muchas experiencias sobrenaturales en el Ministerio del Hno.
Javier Aguacero, era en el pueblito de Güirocoba, Municipio de Alamos,
Sonora, México, algunos años después. Este incidiente
era con el anciano Sr. Montgomery, que hicimos mención cuando el
Hno. Aguacero empezó a predicar en 1959. Han de recordar como la
Hna. Marruca de Montgomery estaba casada con un hijo del anciano Sr. Montgomery.
El suegro de ella, nunca había recibido a Cristo como su único
Salvador personal, y llegó el dia para morir, y él tuvo una
experiencia muy extraña.
El Hno. Aguacero estaba en una gira misionera por el Estado de California,
cuando recibió una carta de la esposa del anciano, quien era una
persona muy Católica. Ella quería expresar su gratitud al
Hno. Aguacero por haber llegado al lado de su esposo, quien estaba muy
grave, y en los últimos momentos de esta vida. Dijo en su carta
que el Hno. Aguacero había hablado con su esposo, oró con
él. Después de algúnos momentos, vino una paz sobre
su esposo, y con mucha calma salió de esta vida. Ella afirmó
que el anciano estaba viendo al Hno. Aguacero, y hablando con él.
La esposa decía que él tuvo una experiencia con Dios, como
nunca había tenido en toda la vida.
La verdad era, que el Hno. Aguacero no estaba allí, porque el
estaba en California. La única respuesta que se puede dar, era que
lo vió en una visión, y tuvo un arrepentimiento en los últimos
momentos de su vida, y alcanzó recibir a Cristo como su Salvador
personal. Siendo que el Hno Aguacero intercedía mucho en la oración,
Dios permitió que sucediera esa experiencia para que la gente de
esos lugares, una vez mas, para que reconociera el poder de Dios para salvar.
Hace algunos años después en 1993, en una de sus giras
evangelísticas, el Hno. Aguacero conoció a uno de los nietos
del anciano Montgomery, con el nombre de Israel Montgomery, quien en esa
fecha era Director de la Escuela Biblica de La Iglesia de Dios - Evangelio
Completo en Monterrey, Nuevo León. El Hno. Aguacero estuvo en un
precioso culto con los alumnos de la Escuela Biblica. Después, hizo
un comentario con el Hno. Israel Montgomery acerca de su abuelo, y la experiencia
que su abuela había escrito por carta del fallecimiento del Sr.
Montgomery, anciano. Fue muy clara su respuesta en afirmar completamente
que era cierto, y que todos lo habían reconocido como una experiencia
sobrenatural de parte de Dios, para su salvación antes de morir.
¡Dios lo hizo, y a El sea la honra y la gloria!
Cabe decir, que el Hno. Aguacero vió cada servicio o culto como una oportunidad, para que Dios obrara en las vidas de todas las personas presentes, no importando su necesidad. Nunca pudo ver un servicio como solo otro servicio mas, sino que era algo muy especial para que alguien tuviera una preciosa experiencia con Dios. El culto realmente era como un MONTE DE HOREB donde Dios puderia tener la oportunidad en llegar a alguien en una forma nueva, para salvarlo, sanarlo, bautizarlo con el poder del Espíritu Santo, o aún echar fuera demonios, si es que estuvieran atormentado, o dar un milagro muy especial para la persona necesitada.
ESCARBANDO
PARA LOS CIMIENTOS DEL TEMPLO
UN
GRUPO DE HERMANOS EN EL CAJÓN DEL SABINO,
FRENTE
AL TEMPLO, MCPIO DE ALAMOS
Durante una Convención como campamento en Miracle Valley 1962,
el Hno. Aguacero estuvo presente. Dios manifestó su presencia una
forma muy real. Una persona se levantó bajo el poder del Espíritu
Santo, cuando estaban orando por el Hno. Aguacero. La siguiente Profecía
vino bajo la unción del Espíritu Santo sobre el Hno. Aguacero,
acerca de su Ministerio.
|
Pero, hijo mío, tú estás preparándote para tu día mayor, y un ministerio mucho más amplio. México tendrá una visitación de mi Espíritu Santo. Mi siervo, tú eres un líder en la Nación, y estás ungido con una doble porción de mi Espíritu. Y al entrar en éste día nuevo, yo pongo fe en tu corazón, para creer aún por cosas imposibles." |
Después de una bendecida Convención en Alamos con ayuno
y oración, el Espíritu Santo habló en una forma muy
real en Profecía, de llevar el mensaje hasta lugares donde nunca
había sido conocido. Ese mensaje fue muy real, y el Hno. Aguacero
sintió ir a algunos lugares donde nadie había ido con la
Palabra de Dios. Algunos hermanos mencionaron pueblos por la sierra, donde
nadie había llegado con el Evangelio de Cristo. Se hicieron planes
y preparativos para ir con caballos, burros, y cosas que consideraban necesarios
para llegar hasta el rincón de los tres Estados: Sinaloa, Chihuahua,
y Sonora.
Llegó el dia y fueron hasta la Iglesia de El Cajón del
Sabino, para desembarcar desde ese punto, a pie. Era un grupito de algunos
cinco hermanos varones que habían sentido que era la voluntad de
Dios en ir. Se encomendaron en las manos del Señor, y bajo la protección
de los ángeles de la guardia. Después que oraron, se fueron.
Caminaron hasta llegar a distintos pueblos, preguntando si pudiera dar
alguna predicación de la Palabra de Dios. Cuando decían que
sí, hicieron un corto servicio dando una invitación para
conocer a Cristo, como su Salvador personal. Algunos lugares lo permitieron,
y otros no. Al tener hambre, pidieron comida de alguna familia, y después
que habían comido, pagaron por la comida. Al llegar la noche, pidieron
permiso para quedarse en el portal de alguna casa, y tendieron una lonita
en el suelo, y se encomendaron sus vidas al Señor mientras durmieron.
El dia siguiente siguieron el camino otra vez. Parece que fue en el tercer
dia, cuando estaban acercando a un pueblito de algunas seis o siete casas
de palma, cuando vino corriendo una mujer hacía el grupito de misioneros
diciendo en voz alta: "Ustedes son los que nos van a enseñar de
la Palabra de Dios." Ella no sabía quienes eran, ni nada del grupo,
sino fue por revelación del Espíritu Santo. Los Hermanos
pensaban pasar ese pueblito, siendo que había muy poca gente, pero
Dios tenía otros planes para ellos. Que hermoso es cuando podemos
ser dirigidos por el Espíritu Santo. Podemos entender que siempre
habrá buenos resultados para la gloria de Dios, y así fue.
Cada uno en el grupo de hermanos sintió que era la Voluntad
de Dios tener un servicio en ese pueblito con el nombre de Subilimayo,
Sinaloa. Bajaron a la casa de esa mujer, mientras ella preparó alimentos.
Al terminar, ella empezó a invitar personas a asistir al servicio.
Los hermanos prepararon para el servicio. Hubo corazones muy abiertos para
el mensaje de la Palabra de Dios. Los hermanos estaban muy asombrados con
el hambre que demostraban por el mensaje de Dios. Al dar la invitación,
siete de las personas presentes, pasaron al frente para que oraran por
ellos. Recibieron a Cristo Jesús como su único Salvador personal.
Sintieron la presencia de Dios muy real como nunca habían sentido,
en toda la vida. Tuvieron otro servicio antes de partir de ese lugar, prometiéndoles
que entre lo mas pronto que fuera posible, se regresaran para seguir enseñandoles
en el camino del Señor.
Se fueron hasta el Pueblo de Agua Caliente de Lamphar, donde pasaba
el tren de Chihuahua a Los Mochis, Sinaloa. Un hermano del grupo dijo que
él pudiera llevar los animales de regreso, y después que
oraron y encomendaron su camino a Dios,los demás subieron el tren
para llegar, de nuevo hasta Alamos.
ESTOS FUERON SALVOS
Y PERSEVERARON EN CRISTO HASTA LA FECHA
Aquí se puede apreciar el grupo que recibieron el mensaje de
la Palabra de Dios en Subilimayo. Se puede apreciar la Hna. Panduro, quien
era la persona que vino gritando: "Ustedes son los que nos van a enseñar
de la Palabra de Dios." El varón a la izquierda ahora es un Pastor
en Cd. Obregón, Sonora. Los demás, incluyendo otro varón,
está al frente de una obra del Señor.
Después de ese primer servicio, el Hno. Aguacero, volvió
con su madre Mildred en su camioneta, y entró por Agua Caliente
de Lamphar. Dejó su camioneta hasta donde pudo llegar, a un lado
del camino con pitallas por cerca, y fueron a pie, como un kilometro hasta
Subilimayo. Al llegar con su madre, hasta ese pueblito, encargando su camioneta
con los ángeles de Dios, fueron recibidos con mucho gozo por los
hermanos de ese pueblito. Luego hicieron preparativos para un culto
de enseñanza, para dar lugar al Espíritu Santo en bautizar
a esos hermanos con el poder del Espíritu Santo. Qerían tener
tiempo para estar con ellos durante el dia, y llegar a la camioneta que
estaban en el camino, y dormir allí por la noche. Eso fue en el
año 1964.
El servicio fue algo muy especial, con un hambre muy grande para la
Palabra de Dios. La enseñanza, por supuesto era acerca de la necesidad
de recibir el Bautismo en el Espíritu Santo, así como los
discípulos recibieron en el libro de los Hechos de los Apóstoles.
Al terminar la enseñanza, el Hno. Aguacero los invitó a pasar
al frente, que iba a poner sus manos sobre sus cabezas, y que uno por uno
reciberían el glorioso Bautismo en el Espíritu Santo. Que
bendición fue para el Hno. Aguacero, que al orar por el primero,
luego recibió, porque oyó que hablaba y glorificaba al Señor
en otras lenguas. Al seguir al segundo, sucedió lo mismo, y el tercero,
el cuarto, el quinto, el sexto, y el septimo. Los siete recibieron el bautismo
en el Espíritu Santo. Hasta la fecha, siguen alabando y glorificando
al Señor. Después, el Hno. Aguacero tuvo el privilegio de
bautizarlos en agua en el río El Fuerte.
Hubo otros lugares donde se levantó obra con grupo de cristianos
como Huatabampo, Sonora. En todo Dios siguió obrando, donde se había
levantado obra como Alamos. Muchos de los hermanos se han cambiado a distintos
lugares, pero la mayoría permanecen fieles a Cristo Jesús,
y como miembros de alguna Iglesia. El Hno. Aguacero no lo hizo, fue la
obra de Cristo, quien lo hizo. A El debe dar toda la honra y la gloria,
porque Cristo lo hizo. ¡Aleluya!